GridLab PulseCore empezó en 2018 en un departamento de 42 metros cuadrados en Palermo. Nuria Cortésésés había renunciado a su trabajo en una óptica mayorista de Once después de cuatro años de ver cómo se descartaban diseños interesantes porque 'no eran lo que pide el mercado'. Compró una impresora 3D de segunda mano, consiguió que un taller de Caballito le hiciera los primeros prototipos en acetato, y vendió las primeras doce monturas a amigos y conocidos. Tres de esas personas todavía usan GridLab PulseCore hoy.
El primer año fue un desastre ordenado. La segunda tanda de monturas salió con las bisagras mal alineadas y hubo que reponerlas todas. Eso obligó a desarrollar un protocolo de control de…
Ver bien es solo el comienzo.
Nuria Cortésésés estudió diseño industrial en la Universidad de Buenos Aires y pasó cuatro años trabajando en el área de producto de una óptica mayorista en el barrio de Once, donde aprendió todo lo que no quería hacer. En 2018 fundó GridLab PulseCore desde un departamento en Palermo con una impresora 3D prestada y demasiado café. Hoy diseña cada montura en el mismo estudio donde empezó, aunque ahora tiene una impresora propia y una silla con ruedas que no chirrían. Cuando no está ajustando bisagras, sale a correr por el Parque Tres de Febrero con los auriculares a todo volumen.